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CHARAF, DE DESCARTE DEL BETIS A REVELACIÓN EN EL SEVILLA A BASE DE DIETA Y GOLES

Escrito por Rabie . España

 

 

Charaf nTaoualk

 

Pablo Blanco se definió a sí mismo, en su papel de máximo responsable de la cantera sevillista durante muchos años, como un “vaticinador de futbolistas”. Y no es tarea fácil, ni mucho menos, porque los jóvenes aspirantes a futbolistas profesionales están sujetos a tantas variables –lesiones, desarrollo físico, estabilidad emocional, entorno, trabajo, etc, etc- que resulta muy difícil adivinar su futuro deportivo, ya que a menudo el que más parece prometer no llega a la meta que se proponía y con el que pocos o nadie contaban, sí.

A veces, hace falta encontrar el sitio adecuado. Hay futbolistas a los que les va regular en un club y eclosionan deportivamente en otro. Por poner ejemplos cercanos, el futbolista del Betis, DaniCeballos, juega ya en el primer equipo verdiblanco donde recaló cuando no encontró acomodo en el Sevilla. Y otros que se quedaron en lugar de él, pues igual no les ha ido tan bien.

En el caso de Charaf Taoualy, cambiar de club ha sido clave, de momento, para su desarrollo deportivo. Descartado por el Betis, este chaval de 15 años cuya familia es marroquí pero que se ha criado en Los Palacios desde niño, pasó por el Dos Hermanas, donde creció física y futbolísticamente, y ahora se ha convertido en una de las grandes revelaciones de la Andaluza Cadete con el Sevilla. Pero no fue de club lo único que cambió.

Charaf comenzó a jugar al fútbol en Los Palacios, llegando al Betis en alevines. Allí disputó dos temporadas, en las que no consiguió ser titular pero en las que conseguía sus goles cuando salía del banquillo, y al final fue descartado. Llegó a Dos Hermanas como infantil. Y allí todo empezó a cambiar.

A Cristóbal, su nuevo entrenador, le gustaba el juego de Charaf, pero le veía muy poca fuerza, y le decía que para ser titular, tenía que ponerse más fuerte, llegar a los balones. El problema era que Charaf comía poco y mal, sobre todo comida “basura” (que está buena, ya se sabe, pero alimenta poco). Así que fue a ver a una dietista de su pueblo, Ana, quien le puso un plan “más equilibrado, con más verduras, fruta, hidratos de carbono…”, recuerda Charaf. Y fue eso y su desarrollo físico natural, que añadió centímetros y músculo a su cuerpo, lo que obró el milagro. Charaf era otro.

En sus dos temporadas con el Dos Hermanas, sus goles y su juego empezaron a llamar poderosamente la atención y su nombre sonaba cada vez más en los mentideros futbolísticos de los escalafones inferiores. El Sevilla se fijó en él y lo llamó a finales de la temporada pasada para que entrenara con el cadete B de Luis Acevedo, con el que también disputó la Andalucía Cup. Firmó con el club de Nervión y empezó la pretemporada con el Cadete A de la Andaluza, a las órdenes de Jesús Galván, aunque en principio su destino iba a ser de nuevo el B. No hizo falta mucho para que los planes, una vez más, se cambiaran.

Charaf se quedó definitivamente en el Cadete A y, de hecho, se ha convertido en una de las revelaciones en lo que va de temporada en la competición de Andaluza de cadetes. Es el máximo goleador de su equipo, líder indiscutible, con nueve goles marcados en otras tantas jornadas. Y eso que juega de centrocampista o mediapunta. Pero es que si algo destaca poderosamente en el juego de Charaf –y de hecho, hay muchas cosas que destacan- es su llegada a gol. “Siempre está ahí”, dicen los que lo suelen ver asiduamente. “Cuando hay un centro para el remate, siempre aparece”. Y no sólo eso, sino que tiene la capacidad para definir con calidad, con una inusitada facilidad.

Uno de los secretos de Charaf es su zancada. A veces puede parecer un futbolista un poco diesel, pesado, pero es alto, fuerte y muy potente cuando va lanzado. Y encima, “ve” donde va el balón. Otro no depende ya sólo de él, y es que tiene un equipo que le acompaña. El Sevilla de Galván es posiblemente el que mejor juega con las bandas de la categoría, y con los Pozo, Javi Pérez, Candela, Juan Delgado, Pipo, Nené… los centros al área no suelen faltar. Y tampoco hay que olvidar el trabajo que hace el delantero centro, José María Arias, que además de rematar él mismo abre muchos espacios para sus compañeros.

Pero Charaf no es sólo gol. Trabaja en el centro del campo porque tiene cuerpo y fuerza para ello y tiene una depurada técnica, con un buen regate en corto que le permite desbordar y también una buena visión de juego, además de un fuerte disparo. Por supuesto, tiene cosas que mejorar, como tener más continuidad en su juego y asumir más responsabilidad en la creación en algunos partidos, además de un poco de más agresividad en defensa, pero es un futbolista muy completo que está creciendo por jornadas y, se supone, tiene todavía mucho que progresar.

En una entrevista a una web de fútbol marroquí, Charaf se mostraba ilusionado con debutar algún día en la selección de su país de origen, Marruecos, pero de momento parece bastante posible que lo haga antes con la selección andaluza sub 16, con la que ha sido convocado ya en tres ocasiones para partidos amistosos de entrenamiento. La competencia es dura y hay mucha calidad, pero Charaf ya sabe que no hay nada imposible con ganas, trabajo, goles… y una buena dieta.

Fuente: http://www.cuentaconlacantera.com/haraf-de-descarte-del-betis-revelacion-en-el-sevilla-base-de-dieta-y-goles/