Bnou Marzouk, voracidad leonina
 

Younes Bnou Marzouk hervía de impaciencia desde hacía dos partidos. El delantero marroquí del Juventus, suplente contra Croacia y Uzbekistán, había firmado dos buenas actuaciones saliendo del banquillo, pero sin lograr marcar. En el último encuentro de la fase de grupos, esta vez titular, estrenó por fin su cuenta personal.

 

“Ya estaba decidido a hacerlo al saltar al césped, y más todavía después de que abriese el marcador Panamá. No acepto la derrota, y lo di todo para que nos pusiésemos con ventaja”, relató el punta magrebí, cuyos dos golazos permitieron a su selección retomar la delantera, encarrilando un triunfo final por 4-2 que dio a Marruecos la primera plaza del Grupo C.

 

En efecto, desde las primeras veces que se hizo con el balón, el número 11 de los jóvenes Leones del Atlas mostró un hambre insaciable: “Mi objetivo primordial era ayudar a mi equipo, pues queríamos ganar este partido a toda costa para quedar primeros y enfrentarnos a un mejor tercero. También quería demostrar al seleccionador que estaba ahí, que me sentía implicado y que podía contar conmigo”.

 

Un hombre con prisa


“Queremos llegar a la final y ganarla”, anunció. “Y yo he venido aquí con la ambición de ser el máximo goleador e incluso el mejor jugador. Todo es posible”, añadió con un tono decidido, y con un destello en la mirada. Mientras los jugadores de su edad, en bastantes ocasiones, se muestran tímidos y reservados cuando se les invita a dar rienda suelta a sus ambiciones personales, Bnou Marzouk se explaya sin problemas. 

 

Y como si hubiese planificado su golpe de efecto contra los Canaleros, después de su primer gol sacó una mini pancarta de su media para lucirla con orgullo. “Era un mensaje dedicado a mi familia, a mi mejor amigo y a todos mis seres queridos que viven en mi barrio en Farébersviller, cerca de Metz”, explicó el joven marroquí, que no dudó en abandonar el redil familiar y el de su club francés de formación para lanzarse a la piscina en el grande turinés. 

 

“Estuve tres años en el FC Metz”, explicó. “Ahí me seleccionaron para el Campeonato de África sub-17, en Marruecos. Fue en ese torneo cuando la Juve se fijó en mí e hizo todo lo posible por ficharme. Fue una decisión difícil para mí, pero quería dar otro salto. Me decía a mí mismo que en el Metz iba a seguir progresando, pero no tan rápido como en la Juve”. Y al mencionarle el peligro de cortarse las alas quemando etapas, zanjó la cuestión encogiéndose de hombros: “Siempre está el riesgo de no jugar y acabar en tercera división. Pero no hay que ponerse barreras en la vida, sino intentar apuntar lo más alto posible. No voy a mentir; quiero ser una gran estrella, un gran futbolista”.

 

La unidad de los Leones 


“Muchos jugadores venidos de Francia han triunfado en este club”, argumentó el jugador. “Didier Deschamps, Zinedine Zidane, David Trezeguet… Todos se labraron allí una gran carrera, ¡así que me dije ‘¿y por qué yo no?’!”. Y al hacerle ver que sus ilustres predecesores ya tenían un admirable currículo antes de expatriarse, replicó con picardía: “Es verdad que ellos se fueron allí más tarde que yo, pero quizá yéndome antes llegaré más lejos”. 

 

De momento, mimado por su entrenador Andrea Zanchetta y su ayudante Fabio Grosso (campeón mundial en 2006), Bnou Marzouk ha firmado unos comienzos convincentes: “He metido 6 goles en 7 partidos con el filial, y me he entrenado algunas veces con los profesionales. Allí juego en punta, mientras que antes estaba más bien echado a las bandas. Creo que puedo convertirme en un grande en ese puesto si sigo trabajando así”. 

 

Al incorporarse a la mítica escuadra turinesa, ha descubierto esos pequeños detalles que hacen grande a un club. “Una hora antes del entrenamiento, ya están todos en el campo, ¡y después lo mismo! Todo el mundo se lo curra; son ganadores”, resaltó. Por tanto, este gran admirador de Ronaldinho, Lionel Messi y Falcao deberá redoblar sus esfuerzos para auparse algún día al nivel del primer equipo e ingresar en la corte de los grandes. 

 

Y en la punta de ataque de esta talentosa selección de Marruecos presente en la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA EAU 2013, la competencia es también temible. Sin embargo, frente a un adversario del calado de Costa de Marfil en octavos de final, este martes 29 de octubre, ha llegado el momento de estar más unidos que nunca.

 

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